Natalia Villarroel

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Un canal que altera la Villa 31

9 agosto, 2017 in Periodismo

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Por Natalia Villarroel Flores (@nataliavillarroel)

Foto: Facebook Urbana Teve

 

Urbana TeVé es un canal comunitario y gratuito que transmite las 24 horas del día, por aire. Está ubicado en la Villa 31, muestra la realidad de sus vecinos y los informa de lo que les pasa a diario.

 

Manzana 15, casa 12, Barrio Padre Carlos Mugica -Villa 31 y 31 bis-. Después de la puerta, un pasillo, una escalera caracol muy angosta y larga; casi tres pisos para subir antes de chocar con una puerta blanca con la leyenda: Urbana TeVé, Tierra-Techo-Trabajo.

“Es un canal popular, comunitario, alternativo y alterativo; alteramos las verdades preestablecidas”, afirma Milcíades Peña, director del canal y además conductor de Estridente sonó Desde el Barrio, el noticiero diario. Y así comenzó, transformando la necesidad de los vecinos: nadie lo necesitaba, pero por capricho de unos pocos nació. Se impuso como la mirada nueva de todo eso que contaban los otros, los grandes medios de comunicación, esos de una realidad ajena.

Urbana Tevé es el primer canal villero de la Patria y no solo es un eslogan, es verdad. Desde marzo del 2010 está al aire, transmite las 24 horas del día, lo reproduce 360 TV y se define como “hijo directo de la Ley de Medios de la democracia”.

La idea fundadora la propuso Juan Cruz Guevara, dueño de la casa donde está instalado, quien quería formar una radio para el barrio, pero Milcíades Peña le redobló la apuesta al sugerir un canal de televisión. Sin experiencia en ello, se embarcaron en el desafío con la ayuda de amigos y conocidos que prestaron los primeros equipamientos. “El fin era y es potenciar la comunicación y la socialización de la información”, asegura Peña. Y comenta que “se llama Urbana por dos razones: por la pelea y la lucha de la urbanización, y porque entendemos que este barrio forma parte de la traza urbana de la ciudad”.

Lo primero que hicieron fue reproducir las sesiones legislativas completas donde se trataba el proyecto de urbanización de la Villa 31, modificaron el acceso a esta información ya que, a pesar de que se estaba cambiando el lugar en el que vivían no la poseían: “Acercabamos y amplificabamos la información sin edición, para que los vecinos tuvieran el real pulso de lo que decía cada uno de los que participaban”. Aún hoy este tema sigue siendo el eje por el cual se transita. Tanto es así que rompe el preconcepto de que los programas musicales son de puro divertimento, también allí se pasan informes sobre la temática captando la atención de los televidentes desde un lugar nuevo, lo social está presente en todos los contenidos. Además forman parte de las mesas de diálogo y planificación de la urbanización, es decir que su rol es activo y comprometido.

“Analizamos la realidad del mundo, del país y del barrio desde la defensa de los intereses de los habitantes, porque las miradas son múltiples, pero los intereses de clase son comunes”, agrega Milcíades Peña.

Con respecto a lo anterior, Gustavo Sosa, co-conductor de Estridente Sonó, sostiene que “Urbana TeVé es un desafío a nivel personal y a nivel social además de periodístico, porque tiene que ver con tratar de construir comunicación desde un espacio que siempre fue postergado socialmente y que cuando es traído mediática o comunicacionalmente se lo hace desde la delincuencia o desde el narcotráfico. Hay una construcción social-mediática de la villa que esta ligada a estas caracteristicas cuando en realidad es gente que ha sido expulsada del sistema, que ha intentado e intenta permanentemente progresar, darle educación y una mejor vida a sus hijos” y añade que tratan de ser “una especie de megáfono de las voces que suelen ser postergadas”.

Capacitan -ahora mucho menos de lo que les gustaría- y capacitaron a sus vecinos en medios y contenidos audiovisuales, muchos de ellos sin pensar que querrían hacerlo descubrieron que era una profesión que apetecerían ejercer. Algunos trabajan y colaboran con el canal, otros quisieran hacerlo pero ya no pueden. Desde que asumió el actual gobierno se quitaron los subsidios e incentivos para quienes lo hacían, y la necesidad económica puede más que el disfrute. Se tuvo que achicar el personal, hasta el año pasado participaban 23 personas de manera fija y diaria, hoy son 8. Este es el caso de Darwin Quispe, quien hace 5 años vino a Argentina desde Cusco, Perú y se instruyó en el canal. Hoy se especializa en fotografía y todos los días asiste a Urbana TeVé.

“La función social del canal es la comunicación, es  un derecho humano y creemos fielmente en eso” , manifestó Peña. Mientras, Sosa agrega que intentan conectar dos mundos: el de la política a gran escala con el de la vida cotidiana de la villa: “Tratamos de mostrar personas que tienen intereses sociales, que tienen sensibilidad social que tienen una idea y proyecto de país. Vinculamos estos dos mundos porque me parece que es el sentido único de la política, que es el de ser personas con responsabilidades y obligaciones respecto a los más necesitados”.

“Mi sueño es que el barrio se apropie del canal y que en un futuro esté manejado 100% por la gente que vive acá, con la misma línea crítica que tenemos, pero propia”, concluye Milcíades Peña.

 

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Demoler la identidad del Volcán

9 mayo, 2017 in Cultura

La mítica fábrica de calefones Volcán que en las décadas del 40,50 y 60 dio vida y trabajo a cientos de obreros del Bajo Flores, hoy se transforma en viviendas de lujo.

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Por Natalia Villarroel Flores (@nataliavillarroel)

A mediados del año pasado, un gran cartel con la leyenda Terrazas de Volcán cubrió la fachada y excavadoras comenzaron a demoler un edificio que contaba con protección patrimonial. El mega emprendimiento inmobiliario contará con 400 unidades de departamentos, lofts, oficinas y locales comerciales. La inversión se estima en $550 millones, y el valor promedio de un departamento es a partir de los $800 mil. El predio de la ex fábrica Volcán se ubica en el Bajo Flores, en la manzana delimitada por las calles Hortiguera, Zañartu, Zelarrayán y avenida Cobo, a 5 cuadras de la Villa 1-11-14. Aunque actualmente, para aumentar el valor de la propiedad, señalan que forma parte de Parque Chacabuco.

Volcán era una fábrica de calefones y cocinas que vivió su apogeo entre las décadas del 40 y del 70. Brindaba puestos de trabajo a cientos de obreros y se convirtió en el centro del barrio. Luego de haber cerrado, debido a las crisis económicas que atravesó el país, “siguió siendo la identidad del barrio”, afirma Gloria, una vecina que vive allí hace más de 50 años.

El edificio es enorme, 9700 metros cuadrados: ocupa prácticamente toda la manzana. Un paredón de ladrillos a la vista, sobre la calle Zelarrayán. Grandes puertas, portones y ventanas sobre avenida Cobo y sobre la calle Hortiguera, con un gran cartel en esa esquina que reza “VOLCÁN”. Durante muchos años estuvo abandonada y sus paredes se cubrían de pintadas, carteles y mucha, mucha suciedad. Como por arte de magia los postes de luz en esa cuadra no funcionaban y nadie los arreglaba, la oscuridad en la noche era profunda. Debido a la inseguridad que esto generaba, los colectivos dejaron de parar ahí y los vecinos no caminaban por esas veredas. De día se podía apreciar su agonía, tan enorme y tan sola. Es por ello que algunos de quienes viven a su alrededor celebran esta obra, porque piensan que de esta manera habrá más seguridad.

Para darle vida se intentaron incontables planes. Gloria comentó que “el lugar parecía embrujado, ya que se presentaron muchísimos proyectos para poner el edificio en funcionamiento con fines sociales y ninguno prosperó”. Tal es el caso del Centro de Estudios y Desarrollo de Políticas Públicas (CEDePP), que elaboró en el año 2015 un proyecto de ley para realizar un Polo Cultural, en sus objetivos intentaba integrarse a la comunidad del barrio.

Hasta el año 2014 la ex fábrica contaba con protección cautelar. Así está catalogado en el Código de Planeamiento Urbano del 2 de octubre de ese año, es decir, que no podría demolerse por ser considerado Patrimonio Histórico. La ley 3056 protege a los edificios cuyos catastros se registraron antes del 31 de diciembre de 1941, condición que abarca a Volcán. Además la Subsecretaria de Patrimonio Cultural del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, incluía a este predio en la catalogacion de Edificios Representativos, por lo cual tambien estaria protegido.

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En ese año le quitaron todo tipo de amparo, no se sabe exactamente cuáles fueron las justificaciones, tampoco se las puede rastrear ya que las páginas webs oficiales del Gobierno de la Ciudad se encargaron de borrar todo tipo de información al respecto.

Una parte de la fábrica es una ampliación de la década del 60, por lo que no contaría con las protecciones anteriormente detalladas, es decir que, en caso de demoler, lo podrían hacer en este sector.

Vecinos del barrio desde hace un par de años se conformaron en cooperativas de viviendas, para poder conseguir su casa propia y dejar de pagar altos alquileres por habitaciones donde viven familias enteras. Al enterarse de la construcción que se estaba llevando a cabo, muchos de ellos pensaron que serían viviendas sociales como algunos de los tantos proyectos truncos, o que serían accesibles y fueron a consultar por la financiación, esto los decepcionó. A los showrooms se ve llegar a personas en vehículos de alta gama y de otra clase social a la de ellos.

“Creo que este barrio es el que más inversiones concentrará y mostrará para el futuro”, afirmó al diario La Nación Marcelo Nalda, director de Codesa, la desarrolladora encargada del proyecto. Por su parte, Ángeles Prestipino, arquitecta especialista en hábitat y participante de un proyecto sobre Volcán, que no alcanzó la luz, señala que “estas operaciones urbanas son bestias gigantes que lo cambian todo y a todos. Pero ¿a qué costo?”. Y agrega: “Es un claro caso de gentrificación y del negocio que se hace del suelo, donde se disputa si la vivienda es un derecho o una mercancía. Si bien en nuestra Constitución Nacional la vivienda es un derecho, no existen políticas públicas reales para garantizarla”.

Gentrificación, un término de “moda” poco democrático

Gentrificación: Proceso mediante el cual la población original de un sector o barrio, generalmente céntrico y popular, es progresivamente desplazada por otra de un nivel adquisitivo más alto. Definición de Fundéu BBVA en la página Estandarte: “la transformación de un barrio deprimido o de clase media-baja en lugar de moda”.

Eduardo Reese, arquitecto especialista en planificación urbana y regional, e integrante del CELs, afirma que el elemento uniforme de la desigualdad social es la desigualdad en la vivienda. Y agrega: “los conflictos de distribución se resuelven con políticas estatales nacionales. Pero no hay ley que genere esta redistribución, no hay soluciones democráticas”.

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