Mujeres detectives

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Por Natalí Ini. Protagonistas conflictivas, ciudades europeas y otras coincidencias entre Happy Valley y The Fall.

Los detectives hombres tienen, en muchos casos, vidas personales éticamente cuestionables o son genios queribles. Este último es el caso de Sherlock, interpretado por el actor Benedict Cumberbatch a quien siempre le tocan personajes freaks, es un obsesivo, un genio extravagante, casi un mentalista. Woody Harrelson es el policía alcohólico, burocratizado de True detective: infiel y mal tipo.  En el caso de las mujeres detectives están las frías, maltratadoras, culposas y brillantes en su trabajo. Este equipo está liderado por Sarah Linden (The Killing) y Saga Noren (Broen/Bron). Para ser exitosas profesionalmente, pareciera que hace falta que sus vidas privadas sean un desastre, sean malas madres o emocionalmente inestables. Happy Valley nos acerca a una mujer detective distinta. Y The Fall, también. A continuación se las presento.

Stella Gibson, protagonista de The Fall, conoce a un colega en el primer capítulo, le dice en qué hotel está alojada para que éste la visite horas más tarde y tengan un encuentro sexual. Así nos presentan a la mejor detective británica que viene a resolver el caso que está atemorizando a Belfast, Irlanda del Norte. Gibson es una sensual detective de Scotland Yard, quien es convocada excepcionalmente para liderar la investigación de un asesino serial de mujeres. The Fall es un policial clásico: una detective viene por una semana pero se queda meses, se conoce al asesino desde el primer momento y es el típico “tipo normal”. Los hombres de la serie están casi todos en puestos jerárquicos y sucumben ante la seducción de las mujeres. Ellos primitivos y abusadores de su poder, ellas sensuales, honestas y frias. Esta estructura se ve también en el asesino y sus víctimas. Él es un perverso y ellas chicas lindas.

Happy Valley, en cambio, tiene algunos condimentos más dramáticos. La protagonista es una señora policía, no es sexy ni fría, es pasional, bruta y busca la venganza del hombre que violó a su hija, la dejó embarazada y provocó que se suicidara al poco tiempo de parir. Es a él a quien tratará de cazar en esta serie que se desarrolla en West Yorkshire, Inglaterra. Catherine queda al cuidado de su nieto fruto de la violación, una relación abuela-nieto sumamente compleja y muy bien retratada. El amor y el maltrato están en continua tensión. El personaje de Catherine es complejo, es imperfecto, impredecible.

Los hombres de Happy Valley muestran sus aspectos más vulnerables. Catherine está rodeada de estos hombres erráticos. Le toca trabajar en un secuestro organizado por un hombre que decide secuestrar a la hija de su socio por sentirse humillado por él. El ex marido de la protagonista está deprimido por haber perdido su trabajo, su actitud es pasiva. Su hijo es celoso de la pasión que pone su madre en encontrar al asesino de su hermana, quiere su atención pero no sabe cómo hacerse notar.

En Happy Valley nos dejan ver la atmósfera en la que transcurre la historia, se ven algunos rasgos de la sociedad inglesa, el consumo de drogas, la delincuencia, la marginalidad. Los personajes de la serie viven en comunidad, tienen vínculo con sus vecinos, con sus compañeros de trabajo. Catherine vive con su hermana que la ayuda en la crianza de su nieto. Se tienen la una a la otra. En The Fall, en cambio, son personajes solitarios e individualistas.

En resumen, es un rasgo de detectives -hombres o mujeres- tener vidas privadas conflictivas, eso siempre agrega algo interesante a las historias porque uno se pregunta: si esta persona no puede lidiar con sus problemas, cómo hará para resolver terrible caso.

Ambas series están en Netflix. The Fall ya confirmó una tercera temporada.

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