El cubo mágico de Batato Barea

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Por @yuke (Julieta Benedetto).

La vida de Salvador Walter Batato Barea  contada como un cubo mágico: la cara de un color, la puesta gira y compone distintos reveses de una trama que hace foco en la cotidianeidad de un ser que transformó el teatro, los géneros y las sexualidades desde la escena under porteña de los 80.

Walter hecho pedazos recorre líneas del mundo de Barea desde donde confeccionó esa fantasía de clown travesti literaria, un joven de provincia que escribe cartas a su mamá, un amante que se desespera, una bailarina que gira y gira en una danza suave, la poesía de la Pizarnik recitada en tacos con zoquete, la nariz de payaso, los vestidos de tía, hasta los días en el hospital, cuando se dio contra la peor pesadilla de esos tiempos: el sida endémico.

La obra está basada en tres libros vinculados a la vida de Batato: Te lo juro por Batato, del poeta Fernando Noy, Un pacto impostergable, una biografía escrita por su madre a pedido del artista, y Batato Barea y el Nuevo Teatro, del escritor Jorge Dubatti.

También se inspiraron con “La peli de Batato”, que se proyecta estos días- dirigida por Peter Pank. Con él y con Tino Tinto -que fueron íntimos amigos- el equipo de la obra se juntó para conversar sobre el último tiempo de Batato y completar así el prisma de relatos de su corta e intensa existencia. La obra teatral se presenta como “un pastiche tragicómico del  clow-travesti-literario del under de los 80 y 90 argentinos”.

En una entrevista  de 1990, Batato cuenta “En 1985 hicimos Arturo en el Rojas con el Clu del Claun. El Centro Cultural Rojas que estaba abandonado, lo limpiamos y los estrenamos. Nos fue muy bien”. Esto da cuenta de la importancia de Batato para nuestra cultura y todo el movimiento que el Rojas alberga desde sus inicios vinculado a la cultura queer y trans. Allí presentó 15 de sus obras entre 1985 y 1991 y la sala principal fue bautizada con su nombre.  Trabajó junto a Antonio Gasalla, Alejandra Flechner, Alejandro Urdapilleta, Fernando Noy, Klaudia con K, Guillermo Angeleli, entre tantos otros.batato1

La obra cita  algunos números de Batato,  por ejemplo, esta performace de Batato, donde danza solo y luego con unos espectadores, y recita un triste poema con un erotismo superior a cualquier idea de lo que es la poesía y la sensualidad. Esas piernas eternas de batato, esas son solo de él y la obra reversiona. También aparece la vidente que hacían junto al dioso genio Alejandro Urdapilleta y Tortonese., con quienes trabajó desde 1988. Estallan las carcajadas por detalles –una chocotorta tan vieja que es una piedra-, gestos –su obsesión por las cucarachas-, cierta manera de decir o repetir algunas palabras, y así,  cuando Pablo Palavecino hace emerger a Batato en la trans formación, da una alegría enorme.

El proyecto que devino en este unipersonal es del director, Gabriel Wolf -integrante desde 1988 del grupo los Macocos -, con dramaturgia de  Facundo Zilberberg -que tiene otra obra en cartel los domingos también en Casona Iluminada- y actuación de Pablo Palavecino -actor de teatro y varietés.

Palavecino es un actor que nació en Rosario, Santa Fe, y que vive en la ciudad de Buenos Aires desde hace muchos años. Ha trabajado con Chiqui Gonzalez y Oscar Medina en Rosario, así como con Toto Castineiras , Jorgelina Aruzzi y Gabriel Wolf en Capital. Hilarante humorista, gran artífice de personajes cotidianos, exasperantes. Pueden ver fragmentos de dos de sus personajes de varietes María Julia  y Gorda. También pueden verlo en las intervenciones Cartas a la carta en el CCNK.

En Walter hecho pedazos, el actor como un marionetista o un manipulador de objetos le da vida a otros personajes que pasan por el cuerpecito de un muñeco hecho de bolsas negras. Muñeco diseñado y realizado por Gerardo Porión con un nivel de detalle misterioso, que logra convencer y convertirse en cuerpos diferentes cada vez: la madre, el hermano muerto, un amante. Ese muñeco que va enganchado al cuerpo del actor como un lastre, es la compañía por momentos, un interlocutor, lo familiar, y el emisario de la muerte.

Batato en la entrevista citada más arriba dice “siempre busco trabajar con algo que me conmueve, cosas que tengan que ver con la vida, en el sentido de lo vital, como las clases de clown, la murga, las clases de danza, todo un mundo de diversión. Por eso yo pienso que todo teatro tiene que ser una fiesta, un espectáculo en el que la gente salga con ganas de hacer otras cosas, yo notaba eso por ejemplo con Alfonsina y el Mal”. Esta obra logra también algo de ese espíritu que deseaba Batato, esa sensación de alegría de ver una obra viva.

Ficha técnico artística

Actúa: Pablo Palavecino
Autoría: Facundo Zilberberg
Escenografía: Vanesa Yael Abramovich
Iluminación: Leandra Rodríguez
Diseño de títeres: Gerardo Porión
Realización de vestuario: Analía Morales
Realización de títeres: Gerardo Porión
Fotografía: Leandro Allochis
Diseño gráfico: Rhild2
Asistencia de dirección: Darío López
Prensa: Duche & Zarate
Producción: Bibiana Glait, Darío López, Astrogerminal Producciones
Dirección: Gabriel Wolf

Sábados 21 hs – LA CASONA ILUMINADA Av. Corrientes 1979
Entrada: $ 120 – Reservas: 49534232

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