Brexit: ¿Cómo quedó el laberinto político inglés?

Theresa May becomes PM

Dos politólogas argentinas que viven en Londres describen el laberinto político en un momento inédito para Gran Bretaña, a partir de la explosión por el Brexit. Cómo quedó el entramado interno y las posibles futuras caras del Partido Conservador. Un mapeo para saber quién es quién en el Parlamento británico.

Por @claraaguirreh y Paula Fiorini.

Los casi veinte días que siguieron al Referéndum para definir su permanencia o salida de la Unión Europea han sido de lo más dramáticos e inestables de la política interna del Reino Unido de los últimos años. El triunfo del Brexit, con el 51,9% del total de los votos, sorprendió a todos: incluidos encuestadores y hasta a los mismos líderes de la campaña por el Leave. El miércoles 13 de julio, Theresa May se convirtió en la segunda Primera Ministra en la historia del Reino Unido. Tras resolverse la disputa por el liderazgo al interior del partido, Cameron decidió adelantar su renuncia y abandonar la residencia oficial que ocupó durante seis años junto a su familia en menos de dos días. Cómo fueron, paso a paso, los hechos que hicieron posible esta situación.

Poco a poco, la incertidumbre por el liderazgo del Partido Conservador que reinó en las pasadas semanas se va disipando. La incógnita por quién asumiría el nuevo liderazgo comenzó con la renuncia (en ese entonces efectiva a partir de octubre) de David Cameron. Uno de los principales candidatos a sucederlo era entonces Boris Johnson, hasta hace poco Alcalde de Londres y líder de la campaña por el Leave. Sorpresivamente, llegó el anuncio de que Boris no se presentaría como candidato. Así, el futuro de la política británica enfrentaba una resolución incierta.

La cuestión europea ha sido el tema fundamental de división interna en el partido de gobierno durante los últimos años. Fue justamente mediante la promesa de un referéndum para dirimir esta disputa que Cameron buscó asegurarse el liderazgo para las elecciones de 2015. La estrategia funcionó en una primera instancia. El Partido Conservador obtuvo el 36,9% de los votos y se mantuvo en el gobierno sin necesidad de hacer coaliciones. El 23 de junio de 2016, una fecha que parecía lejana, llegó el momento de cumplir con esa promesa, un paso que quizás Cameron nunca vio como una amenaza real; sino incluso quizás como una oportunidad para fortalecer su liderazgo con más contundencia. El viernes 24 por la mañana, las cámaras de todos los medios plasmaron frente a 10 Downing Street una escena impensada. Cameron aceptaba la derrota, llamaba a respetar la voluntad popular y hacía público el llamado a un nuevo líder del Partido para el Congreso Anual de octubre para reemplazarlo y llevar a cabo el proceso de salida de la UE.

Tras haber liderado la campaña pro Brexit y dado el resultado a su favor, se esperaba que Boris Johnson fuese el líder natural para suceder a Cameron, el gran perdedor del referéndum. Sin embargo, apenas una semana después de la votación, Boris anunció que no sería parte de la competencia. Boris cuenta con altos números de popularidad, principalmente entre los londinense, donde gobernó como Alcalde durante dos mandatos seguidos. Sin embargo, la presencia de otras figuras como Theresa May y Michael Gove no le garantizaban un triunfo y es probablemente por eso que haya decidido aplazar sus chances para convertirse en Primer Ministro para 2020. Algunos argumentan que Johnson no era idóneo para contener tanto a los euroescépticos como a los eurófilos dentro del partido. Y otros, más cerca de teorías conspirativas pero posiblemente con acierto, aseguran que Boris nunca imaginó este desenlace, que nunca estuvo preparado para asumir este rol como consecuencia y que su objetivo se limitaba a levantar su perfil con vistas a una disputa más allá de 2016.

¿Qué nombres surgieron en danza entonces? Un primer nombre era el de Michael Gove, Secretario de Justicia, oriundo de Edimburgo y antiguo columnista del diario The Times, tuvo un rol activo en la campaña pro Brexit junto a Johnson, y siempre aseguró que no tenía intenciones de presentarse como candidato a Primer Ministro. La primera lectura tras el anuncio de su candidatura, antes de que Johnson renunciara a la contienda, fue que había traicionado a Johnson con vistas a explotar la oportunidad política. A su favor, contaba con el apoyo del “media mogul” y reconocido dueño de medios Rupert Murdoch y con el hecho de haber sido una de las figuras más resonantes del bando ganador. Para agregar condimentos a esta historia de intrigas políticas, como si hicieran falta, se filtró en la prensa un email que su esposa, Sarah Vine quiso enviar a su marido pero envío por error a un ciudadano. En este mensaje Vine le expresaba a Gove sus dudas sobre Boris Johnson como líder. Este episodio le ganó el mote de la “Lady Macbeth del Brexit”.

Pero Michael Gove se ubicaba recién en segundo lugar en las encuestas, detrás de la ahora flamante Primera Ministra Theresa May, entonces Ministra del Interior. May era la favorita en esta contienda. Su estrategia durante la campaña por el referéndum fue mantener distancia pero en apoyo a la opción de permanecer, “Remain”, en la UE. May era la candidata con con mejor imagen dentro del partido, tanto entre los pro Remain como entre los pro Leave.

Andrea Leadsom, la Ministra de Energía y Cambio Climático del Gabinete de Cameron, sumó su candidatura el 30 de junio y surgió como una amenaza principalmente para las aspiraciones de Gove de competir internamente con May. También figura del bando Leave, Leadsom ganó la disputa con Gove y se convertía en la única candidata alternativa a May. El panorama lo completaban Liam Fox (Secretario de Defensa, pro Leave) y Stepheb Crabb (Secretario de Trabajo, pro Remain), con chances cercanas a nulas de incidir en los resultados.

El lunes 11 de julio, Leadsom anunció el retiro de su candidatura a líder del partido y Primer Ministro. Sólo quedaba en pie Theresa May, cercana a Cameron. En los días anteriores a esta definición, la prensa británica se dedicó a destacar tanto a May como a Leadsom como las posibles sucesoras de la “dama de hierro”, Margaret Thatcher. También resaltaron las acusaciones cruzadas entre ambas candidatas, incluyendo los comentarios de Leadsom en los que aseguraba que ella, por ser madre, era mejor candidata a presidir el país que May, por lo que recibió muchas críticas, que se sumaron a su cuestionada postura sobre el matrimonio igualitario, entre otros temas. Esta presión mediática habría llevado a Leadsom a renunciar a la candidatura. Si no se hubiese bajado, el próximo paso eran las elecciones internas, en las que debían votar los miembros del partido, escenario en el que corría el riesgo de sufrir un golpe político mayor. De esta manera, en lo que es también un punto fundamental a destacar, la nueva líder del Partido Conservador terminó siendo elegida por su cúpula, presumiblemente luego de intensas negociaciones internas.

brexit

Tras la renuncia de Leadsom, reaparecía en las redes sociales Nigel Farage, hasta hace poco líder de UKIP y gran promotor de abandonar la UE, que lamentó vía twitter la decisión de la parlamentaria conservadora y entonces única representante de campaña pro Brexit en carrera. El comentario de Farage llegó días después de haber anunciado su renuncia al liderazgo de su partido con la justificación de que necesitaba “recuperar su vida”. El UK Independece Party (UKIP), si bien cuenta con un solo miembro del parlamento, cuenta con varios representantes en el Parlamente Europeo y Farage es conocido por sus intervenciones disruptivas en ese contexto. Su renuncia fue recibida con total sorpresa, una más de los líderes de la campaña por el Leave.

Uno de los puntos más llamativos del escenario político que resultó es que la figura conservadora que emergió de la debacle política tras el Referendum sea una de las principales líderes del Remain, el bando perdedor, y que el bando del Leave no haya logrado unificarse ante el resultado favorable en el referéndum. Esto inevitablemente invita a pensar que no se habían formulado planes de acción en caso de que efectivamente venciera la opción de abandonar la UE.

Aún persisten varias incógnitas en el horizonte por fuera del Partido Conservador. Por un lado, qué chances hay de que el partido verde y otros grupos de centro en el Parlamento busquen una coalición para condicionar al nuevo liderazgo que surja durante las negociaciones con la UE. Por el otro, cuál será el futuro del líder laborista Jeremy Corbyn y su partido, que enfrenta sus propios tumultos internos y críticas a pesar de haber sido recientemente confirmado en su lugar.

Hoy la política del Reino Unido enfrenta menos incertidumbre que hasta el miércoles, resuelta la sucesora de Cameron. Theresa May ya confirmó que no llamará a elecciones anticipadas, como se había sugerido en un principio. De ella dependerá ahora negociar la salida de la UE y unir al partido. Una salida que aunque algunos intentan condicionar y relativizar, May ha presentado como segura y sin vuelta atrás por ser lo que el pueblo eligió: “Brexit es Brexit, y haremos de él un éxito”.

Por otro lado, May ya anunció su Gabinete. Para sorpresa de muchos, y fruto de aquellas negociaciones internas, Boris Johnson fue prácticamente premiado con el puesto de Ministro de Relaciones Exteriores. Alguien que nunca se destacó precisamente por sus dotes diplomáticas será ahora la cara del Reino Unido en el exterior, y su nombramiento ya ha recibido amplias críticas desde Europa, principalmente Francia y Alemania. Lo relevante de esto es cómo influirá en las negociaciones para salir de la UE, para lo cual el rol de Boris posiblemente no sea de ayuda.

Otra novedad del Gabinete de May, la introducción de un nuevo rol: la del Secretario de Brexit. Este cargo lo ocupará David Davis, un reconocido euroescéptico.

Mientras tanto, queda por ver cuándo activará Theresa May el famoso artículo 50 del Tratado de la Unión Europea que dé inicio a las negociaciones para abandonar el bloque europeo, por primera vez en 23 años de vida del bloque regional, y sin el cual la UE se niega a empezar cualquier tipo de conversación sobre futuros acuerdos.

historia

 

LECTURAS RELACIONADAS

Deja un comentario