Bayer: “Somos una chispa en la historia”

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Por @roanush.

Una mañana primaveral, nublada y un poco triste no fue excusa para que el gran periodista Osvaldo Bayer (89 años recién cumplidos) abra las puertas de su casa: “El tugurio”(sobrenombre que le dedicó su amigo, Osvaldo Soriano, hace ya muchos años), ubicada en el barrio porteño de Belgrano.

Se lo considera periodista, escritor e historiador. Oficios centrados en lo social. ¿Ya tenía claro desde su infancia o adolescencia lo que quería ser en un futuro?

Sí, en la adolescencia yo quería estudiar historia. Primero fue filosofía, luego me dije “no”: primero tengo que estudiar la historia del ser humano y (estudió el 1° año de medicina) después ir a filosofía como segunda carrera. Pero me dije que me gustaría también hacer periodismo para obtener un estilo muy claro. Cuando hago mis investigaciones históricas, trato de tener un idioma claro que lo entienda todo el mundo y no un idioma academicista.

¿Las primeras notas cuáles fueron? ¿Cómo comenzó en el periodismo?

En el periodismo comencé cuando estudiaba historia en Alemania y enviaba mis impresiones de la Alemania de la posguerra de los primeros años de los ´50, cuando Alemania estaba totalmente destrozada después de la guerra. Las ciudades eran ruinas. Y todas esas impresiones las fui escribiendo en la Revista Continente que me tomó como corresponsal. Cuando volví a Buenos aires entré en el diario Noticias Gráficas. Después llegué al diario Esquel, el cual dirigí durante un año. Regresé a Buenos Aires y entré en el diario Clarín y trabajé 12 años. Pero siempre tuve algún referente en el periodismo.

Entrevistó al “Che” Guevara, ¿verdad? ¿Qué significó para usted ese encuentro?

Tuve una larga conversación con el “Che” Guevara, sí. En el primer año de la Revolución Cubana, fui invitado. Estuve 5 semanas allá. Bueno, realmente es dar con un ser muy distinto, un ser muy idealista que realmente vivía en sus ilusiones y creía en ellas. Tenía una gran honestidad. Me impresionó esa figura, me impresionó… (se acaricia la barba como recordando)

¿Cómo se escribe y se escribió la historia?

La historia se escribe basándose en la verdad, no se puede mentir. El que miente en la historia después vendrá otro historiador y dirá que lo que se escribió es mentira. Para que la obra de uno continúe tiene que decirse la verdad, investigar la verdad y basándose por supuesto en la ética.

La lucha por la reivindicación de los derechos de los pueblos originarios, ¿a partir de cuándo y dónde surgió de parte suya?

Bueno, a partir de siempre. Porque cuando yo era chico, conocí los pueblos originarios. Vivía en Tucumán, y ahí tuve contacto con ellos y siempre me interesó su vida. Realmente la política absolutamente errada y criminal de los gobiernos argentinos desde Avellaneda, Roca, etcétera, que llevó a la eliminación de parte de la población indígena y al restablecimiento de la esclavitud en Argentina, fueron cosas que han sido denunciadas por mí, en mi último libro Historia de la crueldad argentina.

Además de ese libro también publicó obras reconocidas como: La Patagonia rebelde (Tomo I, II y III), Exilio, Fútbol argentino y Rebeldía y esperanza.

En su documental Awka Liwen (Rebelde Amanecer) se expresa de una forma clara y didáctica el poder de los diferentes gobiernos sobre los pueblos indígenas. Es una lógica confusa cómo nuestro Himno Nacional a través de sus palabras como “libertad”, “igualdad” y “rotas cadenas” expresa lo que tantos años estuvo acallado para estos pueblos…

Sí, realmente es una traición a los principios de mayo y a los principios de la Asamblea del año 13 y sinceramente en el Himno Nacional está expresado todo ese pensamiento. Además el “Ved entrono a la noble igualdad”, lo cantamos desde 1813 y mirá la igualdad que hay, ¿no? Las villas miseria por un lado, el Barrio Norte por el otro. Bueno, realmente no hemos cumplido con los principios de mayo.

A la figura histórica y genocida de Julio Argentino Roca, perpetrador de varios asesinatos a nuestros pueblos, ¿qué le diría si lo tuviese en frente ahora mismo?

Le reprocharía su racismo, los crímenes que ha cometido y sus sentimientos de ser superior. Siempre trató a los pueblos originarios como los “salvajes”, los “barbaros”. Y bueno, ¿quién fue más salvaje? Usted, señor Roca, que reimplantó la esclavitud en Argentina. Como digo, están los avisos públicos que él no puede desmentir: “Hoy entrega de indios”. Eso le reprocharía.

¿De qué se debe nutrir nuestra sociedad actual para entender parte de la historia de nuestro pasado? ¿Por qué sigue habiendo discriminación y distanciamiento hacia los pueblos originarios?

Y bueno, realmente habría que hacer una reforma educacional y enseñar la verdadera historia, no poner como principales a un Sarmiento, a un Mitre o a un Roca, sino a aquellos que buscaron la igualdad, los que hicieron los principios de nuestro himno que cantamos desde 1813. Esos que trataron de que sea una sociedad justa en verdadera democracia. Yo siempre sostengo que mientras haya villas miseria no hay verdadera democracia, porque una democracia debe ser capaz de brindar un techo digno por lo menos a las familias con hijos.

Durante la dictadura y épocas anteriores, ¿cómo lo afectó la censura? ¿Qué consecuencias le trajo “escribir la verdad”?

Durante la dictadura, por supuesto tuve que refugiarme en el exterior porque fui condenado a muerte por las “tres A” de López Rega durante el gobierno de Isabelita Perón. Tuve que marcharme al exilio y sinceramente luché allí por derrocar y denunciar los crímenes que hizo la dictadura. Y yo con mis 87 años he vivido 13 dictaduras militares y todos los dictadores militares murieron en la cama, en su residencia presidencial, y ésta es la primera vez que por fin un dictador muere en una cárcel común. Es decir, que los argentinos hemos dado en democracia un paso adelante.

¿Qué momentos volvería a vivir con Rodolfo Walsh?

A reunirme con él, a conversar con él, a hacer una crítica de la actualidad con él y a marcar nuevos rumbos. Era un verdadero hombre, con una raíz política pero que buscaba el bien de todos. Era un reverendo socialista en el sentido de buscar la igualdad.

¿Qué significan para usted las palabras “Memoria, Historia, Justicia y Verdad”?

No las reemplazaría absolutamente nunca, serían siempre mis propósitos de vida.

Usted dijo que “para conocer la mente humana era necesario conocer primero su cuerpo”. ¿Qué cree que hay que conocer primero para entender las acciones genocidas? Teniendo como ejemplo el festejo y celebración de los 100 años de la Campaña del Desierto en el 76 por Videla.

Y bueno, son asesinos seriales. Festejan el crimen más grande que hizo la Argentina. Después de esos hombres de mayo que proclamaban la libertad y la igualdad, todo cae en esos dictadores que cometieron asesinatos masivos. Es decir, exactamente se puede comparar la figura de Hitler con la figura de un señor Videla, absolutamente.

¿Qué equivalencias ya sean diferencias y similitudes se pueden dar entre el nazismo, las dictaduras argentinas y el genocidio armenio? ¿Fueron represiones, métodos y políticas diferentes?

El método fue exactamente el mismo, el racismo entre los pueblos. Los pueblos tenían claridades diferentes, pero el mismo sentido de la vida. Hay que mantener la igualdad y la equivalencia de los pueblos, respetar las minorías, en su calidad de vida.

¿Hasta qué punto hay “libertad de prensa” en la actualidad?

Y… hay muy poca, porque mientras los organismos de prensa respondan a fortunas o al dominio de prensa privadas no va a haber nunca libertad de prensa y vamos a hablar siempre de la libertad de esos establecimientos capitalistas. Es decir, la prensa debería ser realizada por cooperativas de periodistas, de nuestros organismos y así vamos realmente a marchar hacia la verdadera libertad de prensa y no la libertad de empresa como tenemos ahora.

¿Cree que hay partes de la Ley de Medios que se respeta y partes que no?

Sí, exactamente. Se debería respetar la ley para todos los sectores. Y que estén representados en la prensa todos los sectores de la sociedad. La ley de medios ha sido un primer paso hacia la libertad de prensa, pero todavía falta muchísimo.

Según varios autores, la inseguridad es génesis de una construcción social, ya que el Estado, encargado de administrar el orden fue el que en varios acontecimientos instaló la violencia. ¿Considera verdadera esa tesis?

Claro, por supuesto. Mientras haya desigualdad va a haber violencia en la sociedad. La inseguridad es el primer escalón hacia la violencia. Tenemos que seguir los pasos de nuestro himno nacional: “Ved en trono a la noble igualdad”. Trabajo para todos, igualdad y cambiar de sistema. Terminar con el sistema capitalista.

La aparición del nieto de Carlotto y la de los otros 113 nietos, ¿le sigue dando la esperanza de que nuestra historia se pueda reconstruir?

La labor de las madres, de las abuelas y los organismos de derechos humanos fue fundamental. Hay que elevarlas al máximo, hay que aplaudirlas. Sin la labor de ellos no hubiéramos llegado a terminar con los dictadores militares. La aparición del nieto de la señora Carlotto es un paso más, una evidencia más de que luchar por los derechos humanos trae sus frutos.

¿Qué le diría a la juventud de hoy en día?

Bueno, que siga educándose, que siga informándose para realmente llegar a una sociedad igualitaria y con trabajo para todos. Ese tiene que ser el fin, la igualdad. Es difícil conseguirlo pero paso a paso se puede llegar. Esas tienen que ser las metas de la juventud nueva.

Hay una frase de Isabel Allende que dice: “Trato de no pensar en el mañana, el futuro no existe, dicen los indios del altiplano; solo contamos con el pasado para extraer experiencias y conocimientos, y el presente, que es apenas un chispazo, puesto que en el mismo instante se convierte en ayer”. ¿Supone que es así?

Muy bien, estoy completamente de acuerdo. Una mujer sabia. Es la realidad. Nosotros somos una chispa en la historia del mundo.

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