Tantas veces te mataron/ Tantas resucitarás

Andrés Gioeni es el primer ex sacerdote y actor que se casó con un hombre y cuestionó paradigmas cristianos. El resto es historia.

 

Supo ser French y Beruti.

Supo ser el negrito que vendía las velas y el que vendía los pastelitos.

Fue Alex en “Se dice Amor” y se casó con Juana Viale, o mejor dicho, Lola.

Andrés Gioeni también fue un sacerdote que se casó con un hombre, desfiló para una marca de ropa interior y posó desnudo para una revista gay.

“¡El padre Andrés está en pelotas!”

Aquí, no todo es ficción.

A los 12 años, Andres Gioeni le dijo a su mamá que se iba a ir de su casa porque le gustaban los varones, y ella lo quiso ayudar, pero él decidió olvidarlo. Las fotos de esos años lo muestran disfrazado de todos los personajes históricos dignos a representar el 25 de mayo en el escenario del colegio.

“Que del pasado fluye hacia el futuro,

que del olvido fluye hacia el olvido.

Algo que ya padece. Algo que implora.

Después la historia universal. Ahora.” 

Hoy, 31 años después, la foto lo muestra casado con Luis, un productor de televisión. Para Andrés, sin embargo, es mucho más que eso.
Se conocieron en un bar, cuando Andrés atendía y Luis le pidió un Evatest. En honor, quizás, a muchos adolescentes (y otros no tanto), el trago se llamaba así.

Con ellos no fue necesario.

Mientras iba a la secundaria, Andrés comenzó a colaborar en la Acción católica, y a misionar en un barrio marginal de Mendoza, su ciudad natal. Ahí reconoció su vocación sacerdotal y decidió entrar en la diócesis de Mendoza. Y, claro, dejar a su novia, con quien compartía el gusto por ayudar, los helados a la tarde y los besos inocentes. Fueron ocho años de Seminario que disfrutó, a pesar de los horarios fijos para mirar la televisión, de tener una sola computadora en todo el edificio y un sólo diario que llegaba al comedor. Al finalizarlo, el choque con la realidad le hizo dar cuenta de que no iba a poder vivir del celibato. Se sintió sólo y agobiado y, en la búsqueda de contención y descubrir-se, supo ver que le gustaban los hombres. Se permitió ver que le gustaban los hombres. Le puso nombre a la confusión y, más cerca de la ciencia que de la iglesia, todo fue crisis, revolución y cambio de paradigma.

Que va en contra de la naturaleza,

Que Dios lo repudia.

– Ha habido tanto manoseo y tantas catequesis fundamentalistas que terminaron denigrando al hombre, encerrándolo en un concepto casi medieval en donde el alma es lo bueno, el cuerpo es lo malo y todo lo que tenga que ver con él es pecaminoso.
Y lo naturalizaron tanto que lo terminaron tomando por cierto.

-Si no me hubiera reconocido, si no me hubiera aceptado, hubiera sido lo mismo que hoy condeno. 

“Si para estar ahora enamorado

fue menester haber estado herido,

tengo por bien sufrido lo sufrido,

tengo por bien llorado lo llorado”

A pesar de todos los pesares, al igual que Edith Piaf, no se arrepiente de nada. Porque gracias a eso conoció a su actual marido y se re-conoció: “Era como un perrito que recién nacía con los ojitos cerrados y que en algún momento tenía que abrir los ojos para empezar a mirar”.
Sin poder pedir ayuda y sin poder Verbalizarlo.

 

Si la vida después de la muerte sigue siendo un misterio, Andrés es, al menos, la evidencia de que existe la vida…después de la vida.
Concibió la idea de irse y partió para Buenos Aires sin decirle el por qué a su familia.

“¿Embarazaste a una catequista?

¿Robaste en la iglesia?”

9 meses después, con la certeza que nace después de tantas dudas, Andrés le contó a su mamá y a sus dos hermanos.

Alejado de la Iglesia, retomó su vocación artística y se formó – o siguió formándose-  actoralmente. Trabajó con Guillermo Franchella, Soledad Silveyra, entre otros, y trabaja todos los sábados, religiosamente, con su elenco de teatro. Desfiló para marcas de ropa interior luciendo un cuerpo de gimnasio y fue portada de la revista gay “Imperio”. Cuando los ejemplares de la revista llegaron a Mendoza, el Arzobispado lo suspendió de inmediato, a pesar de que ya estaba distanciado.
“¡El padre Andrés está en pelotas!”, dijo el pueblo ante la sorpresa de enterarse que un cura tiene pito y pelos en el pecho.

“Lo bueno del ser humano es que descubrirse es un camino constante, nadie está acabado”, afirma Andrés.
Sigue creyendo en Dios, pero de manera no institucionalizada. Le escribió una carta al Papa Francisco porque en él ve la esperanza de que, al menos, se considere la posición de la iglesia con respecto a la homosexualidad. “No le pido que se oponga a la extensa Tradición que habla de pecados contra la naturaleza, sino que le pido revisar y ampliar el concepto de naturaleza”.

Supo ser French y Beruti.

Supo ser sacerdote.

Supo ser.

La resurrección de la carne: en el nombre del padre, que ya no es.
Amen.
Sin tilde.

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