Plan No Aprender 2016: Pedirle al elefante que trepe el árbol.

Por Giuliana Zocco

Entre el 18 y 19 los alumnos de sexto grado y sexto año de la provincia de Buenos Aires participarán del Plan Aprender 2016 que busca estigmatizar y desarticular la Educación Pública.

Los niños y adolescentes son sometidos por primera vez, y lo harán cada año, a pruebas estandarizadas que restringen la capacidad crítica de los alumnos y la posibilidad de problematizar, porque la elaboración fue sesgada por el formato múltiple choice del examen, dado el corto tiempo del que disponen. El acotamiento de la currícula desoye a las particularidades de cada comunidad y exige imponer no solo temas sino agendas y matrices de pensamiento únicos.
Ahondando en el cuestionario, nos encontramos con preguntas que buscan determinar el lineamiento ideológico de los alumnos. De modo cerrado, ofrecen opciones para caracterizar la “democracia”, las lógicas de acumulación del sector agropecuario, la explotación laboral e incluso la concepción de “Tercera Posición” ligando el discurso de Perón en la Bolsa de Comercio a lógicas neoliberales.
El niño que no cumpla con los estándares y no responda a las exigencias corre el riesgo de ser completamente expulsado del sistema educativo que lo contiene. Escuelas que pugnaron por la inclusión, en articulación con políticas públicas, ven el derrumbe de la construcción de una enseñanza coparticipativa.
Este mecanismo vacío de valores busca evidenciar, además, un perfil social de quién responde. Pueden observarse preguntas que buscarán establecer correlaciones entre el nivel educativo de los padres y la percepción de programas sociales. Se intentará, también, construir perfiles de los docentes traspolando a ellos el sistema meritocrático de premios y castigos. La precarización de su trabajo y la fiscalización por parte de las propias autoridades constituye un atentado a las condiciones laborales.
¿Cuánto tardará el docente en tener que justificar con su propio desempeño los resultados de las evaluaciones? ¿Cuánto tardará el docente en tener que “responder” por el rendimiento de sus alumnos? ¿Cuánto vamos a dejar que avancen en el desmantelamiento de nuestras escuelas?
A pesar de las amenazas a docentes y alumnos para hacerse presentes a las evaluaciones por parte de los equipos directivos de muchas escuelas de la provincia hay un fuerte rechazo a la vuelta de la lógica de “premio y castigo” que se evidenció con campañas de repudio, llamado a la no concurrencia y paro de diversos gremios docentes.
La Escuela Superior Normal 1 de Quilmes y la Escuela Normal Superior Antonio Mentruyt (ENSAM) de Banfield son protagonistas del empoderamiento estudiantil en defensa de la educación pública. Ambas instituciones están tomadas por alumnos, padres y docentes que se rehúsan a entregar las conquistas obtenidas del cuestionamiento de la educación bancaria y la disputa por el presupuesto que da vida a las escuelas.
La lucha por la no desfinanciación del sistema educativo bajo condiciones meritocráticas que excluyen los procesos de aprendizaje y las subjetividades de la construcción de cada sujetos es obligatoria. Sujetos, no objetos y con voz propia.

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