Mariu, como todo el mundo.

Un puñado de Kirchnersitas practican tiro al blanco con la cara de Mauricio Macri. Primer tiro, 150.000 despidos. Por otro lado, un grupo de Massitas le arrojan la nueva suba de la inflación del 2,4 % de noviembre, pero a Mariu, nada. La CTA con mas despidos, Lanata con un poco de nepotismo por parte de algunos funcionarios. Todos le dan al blanco, pero a Maria Eugenia nada. Ni bien ni mal, silencio. El único que no le pegó a Mauri fue Daniel Scioli quien aseguró que el ajuste afectó a las parejas al provocar que tengas menos relaciones sexuales. Mariu es inmune.

Ella es como todo el mundo, no vive en una mansión ni juega al tenis. Sonríe todo el tiempo y va a buscar a su hija a la matinee. Si tiene hambre después de uno de esos actos medios aburridos va a al Mc Donald’s que le quede mas cerca y se pide una ensalada (no se cual de todas). Su imagen positiva de casi del 70% la protege de los oportunistas políticos de todos los días. Nadie se anima a practicar tiro al blanco con ella, ni K, ni no K, ni Massistas ni nadie. Le hace frente a quien le tenga que hacerlo, a la policía, al Servicio Penitenciario Bonaerense, a Lilita y hasta al mismísimo Presidente. Nadie dispara contra ella y Mariu lo sabe. Los que se atreven a dispararle un par de protestas frente algún Ministerio de La Plata, ella los esquiva sin ningún inconveniente.

Cuando ella habla en uno de sus tantos actos de algún distrito del conurbano, todos los funcionarios, incluidos los intendentes, le sonríen y la aplauden. No estoy seguro si verdaderamente lo hacen porque coinciden en algo de lo que dice, (generalmente están mas atentos a las cámaras y de alguna superficie espejada para ver si el peinado sigue intacto cual figura de la calle Corrientes), de lo que sí estoy seguro es de que ven en ella una gran oportunidad para seguir perdurando infinitamente en el poder. “La gente la quiere, nosotros no, pero hagamos como que sí”.

Cualquiera que haya intentado dispararle a Mariu, falló. Algunos que otros siguen probando en dispararle mientras sonríen y aplauden, pero le siguen errando. Cada disparo que fallan, Mariu se come otra ensalada en otro Mc Donald’s (como todo el mundo), y su imagen crece un poquito mas.
Debo confesar que yo no creo que Mariu sea “como todo el mundo”. Yo no se si “todo el mundo” está interesado en hacerse cargo de la provincia de Buenos Aires. Es un poco complicada. Corrupción policial, narcotráfico, deficit fiscal y habitacional, sobrepoblación en cárceles y en todo el conurnbano bonaerense, entre otras complicaciones. No se necesita una sonrisa y nada mas. Se necesita la sonrisa y algo mas.

Mariu sabe que comiendo mas ensaladas en Mc y yendo al super, le da un poco mas de tiempo para buscar soluciones. Ella es consciente de su chaleco antiopositores, aunque no se la vida útil de ese chaleco, eso lo determinarán los bonaerenes. Mientras tanto Mariu, programa su plan para combatir el narcotráfico y su próxima actividad de domingo “como todo el mundo”.

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