Ingreso, permanencia y egreso en la Universidad durante la “Década Ganada”

Ingreso, permanencia y egreso en la Universidad durante la “Década Ganada”.

En los últimos años se han creado nuevas universidades que responden a la demanda de las nuevas generaciones de estudiantes al ingreso a la Educación Superior. Resulta interesante pensar si estas nuevas “universidades populares” que están ubicadas en el conurbano de la provincia de Buenos Aires y que garantizan el acceso desde lo territorial y el ingreso a las carreras, pueden asegurar también la permanencia y el egreso de sus estudiantes. En este sentido, es necesario pensar si alcanza con el acceso libre a la Universidad para lograr la permanencia y egreso de los estudiantes.

El siguiente trabajo se encuentra dividido en desarrollo, donde se ahondara en el análisis, y la conclusión donde se reflexionara sobre los alcances y limitaciones de la hipótesis planteada, por último en la bibliografía utilizada se relevaran los textos trabajados.

Si se toma como inicio de la democratización de la Universidad la Reforma Universitaria de 1918, revolución estudiantil contra el statu quo de una Universidad monárquica y monástica en un mundo y un país de transformaciones sociales, políticas y económicas (revoluciones rusas y mejicanas). Vemos que uno de los reclamos es la democratización de la Universidad.

Allí, se pueden encontrar dos formas de democratización: la interna, a través del cogobierno, con representación de los alumnos en el claustro, y la externa, que contempla las condiciones necesarias para el ingreso a la Universidad de todas las clases, la inclusión de todos para que ésta sea un reflejo de la sociedad en su conjunto, tal como sugiere el texto “La democratización del acceso a la Universidad: De la ampliación de oportunidades a la inclusión”. [1]

Muchas veces la democratización externa se reduce a la ampliación del acceso. En el ámbito educativo supone el derecho al aprendizaje por parte de todos; en la Universidad implica el desafío de superar la contradicción que plantea Renault (2008): “Si se elimina el elitismo, se corre el riesgo de perder el ideal de excelencia”. Y el desafío de dar batalla contra las críticas de quienes tienen la idea de que “la masividad y la calidad son mutuamente excluyentes.”[2] Pero que sin embargo estas críticas no cayeron nunca sobre la UBA por ejemplo, que es una universidad masiva y prestigiosa a la vez.

Leyendo la entrevista que le realizo Carlos Zelarayán al Ingeniero Jorge Calzoni para la revista Garabombo, se explica que la primera fortaleza de la Undav (Universidad Nacional de Avellaneda) es la inclusión, lo que no quiere decir “que vengan a cualquier costo a la Universidad, tienen que venir a aprender, (…) el prestigio a la Universidad se lo van a dar sus graduados.”[3]

Y para que haya graduados necesitamos de universidades que sean contenedoras de las distintas situaciones y ayuden al estudiantado durante el transcurso de la carrera, no sólo posibilitando el ingreso; Así como de un Estado presente que se encargue de apoyar a los más vulnerables. En el año 2014, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner lanzó, junto con la Administración Nacional de Seguridad Social, el “Programa de Respaldo a Estudiantes Argentinos” (PROG.R.ES.AR). Este es un claro ejemplo de la democratización de la educación y de la inclusión de las clases más relegadas a la Educación Superior.

El PROG.R.ES.AR “está destinado a jóvenes de entre 18 y 24 años de edad inclusive que acrediten estar inscriptos o asistan a Instituciones educativas habilitadas, que estén desocupados o sean trabajadores formales en relación de dependencia, o monotributistas que perciban, ellos o su grupo familiar un ingreso inferior o igual al valor de tres salarios mínimos, vital y móvil”.[4] De este modo, muchos de los jóvenes que quizás se anotaban en la Universidad pero durante el transcurso de la carrera debían abandonar sus estudios por cuestiones económicas, tienen, gracias a un Estado presente, la oportunidad de permanecer dentro de la institución, tal así como aquellos cuyo punto de partida, fue una situación más favorable, no supeditando todo al mérito personal.

Ingreso

Durante la “década ganada” que son en realidad 12 años de Kirchnerismo el Estado creció, se hizo presente, e intervino en la economía, recuperando puestos de trabajo, mejorando el consumo y llevando “Justicia Social” a los sectores más vulnerables a través de políticas de inclusión social. Con la recuperación de la clase media, se crea una expectativa a largo plazo, “En el 2001, el problema para los sectores populares era cómo comer al día siguiente. Ahora el horizonte de expectativa es más largo, se piensa en términos de años”[5]. Esto genera una explosión de la matrícula universitaria.

En el año 2001 se inscribieron en universidades tanto públicas como privadas 347.691 estudiantes, en el año 2014 la cantidad de inscriptos llegaba a 445.358 alumnos. De este total, un 74% corresponde a alumnos de Universidades Públicas, esto es posible gracias a que el “Estado invirtió más del 1% del PBI en Educación Superior”[6]

Como se explica en el texto “Los niños ganaron porque se ha recuperado lo destruido” de Hernán Herrera[7] “se crearon nueve nuevas universidades nacionales, con una población universitaria que le gano al aumento de la población total”.

Los alumnos de las Universidades populares, se caracterizan por ser primera generación de estudiantes en sus familias, los hijos de quienes no pudieron estudiar, hoy pueden asistir libremente a la Universidad, generando movilidad social ascendente, y aumentando la clase media a largo plazo, ya que tendremos una nueva generación de profesionales.

Durante la inauguración de la nueva sede de la Undav la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner  remarco que “de 2001 a 2010 la población creció un 10%, mientras que la población con estudios universitarios creció un 54,6” además remarco que “el presupuesto universitario pasó de 0,50 por ciento del PBI al 1,02” [8]

Permanencia y Egreso

Uno de los temas que también hace a la permanencia y el egreso es el problema de la deserción en la Universidad, pero, ¿abandonan los alumnos por propia decisión, o es la institución la que los expulsa o no es capaz de retenerlos en el sistema educativo? Por ejemplo, muchas veces, el alumno al verse en desigualdad de condiciones, respecto de los conocimientos que debe adquirir, esto se debe básicamente a una escuela media poco ambiciosa, que no prepara a los estudiantes para el nivel superior, decide abandonar sus estudios, si la Universidad no toma medidas para evitar la deserción, será causante de la misma por omisión, como señala en su hipótesis el texto: “Deserción estudiantil: Desafíos de la Universidad pública en un horizonte de inclusión”[9]

Según el texto de Julián Mónaco “Los nuevos estudiantes universitarios” tenemos cerca de un 30% de deserción, fuertemente concentrado en los primeros años.

Para evitar el abandono de la Universidad por parte de los alumnos, las nuevas universidades han creado sistemas de tutorías, acompañamiento pedagógico, actividades de apoyo, tal como señala el texto “La revolución silenciosa de las Universidades del conurbano” de Sebastián Hadida. Pero también el hecho de que estas universidades estén cerca de sus casas ayuda a evitar la deserción, ya que de otro modo deberían realizar largos viajes, con su respectivo costo económico y de tiempo.

Otro hecho significativo en la permanencia del alumnado en las instituciones universitarias son los “Programas Nacionales de Becas Universitarias” y las “Becas Bicentenarios” que en el año 2015 junto con la “Beca Estimulo” tuvieron una inversión de $891.633.750[10], teniendo en cuenta que en el año 2012 se entregaron 44.855 becas y en 2015, 62.309. Podemos ver como creció la cantidad de alumnos en las universidades públicas, y como los sectores más necesitados ingresaron en el sistema de Educación Superior, ya que estas becas están destinadas a “estudiantes que hayan finalizado sus estudios secundarios en el marco del Programa Jóvenes con Más y Mejor Trabajo, del Ministerio de Trabajo de la Nación, o que tengan alguna discapacidad, pertenezcan a pueblos originarios, sean egresados de escuelas técnicas públicas, sean madres, padres o jóvenes embarazadas, o hayan percibido la AUH hasta el año anterior a la convocatoria”[11]

Otras de las medidas marcadas en el Informe de Gestión 2015, es la creación de 8 comedores universitarios, 10 residencias universitarias y ludotecas infantiles para niños de 45 días a 6 años, permitiendo que los alumnos con hijos que no tengan con quien dejarlos puedan continuar sus estudios, esta disposición brinda cobertura a mas de 100 niños; y me resulta de lo más acertada, ya que brinda inclusión a las mujeres quienes culturalmente son las que quedan a cuidado de los hijos, brindándoles la oportunidad de seguir estudiando.

Todas estas medidas, desde el ingreso y durante la permanencia se ven reflejadas en el porcentaje de egresados. Durante el periodo 2004-2014 el porcentaje de egresados mostró un crecimiento sustancial, en 2004 egresaban 82.679 alumnos y en 2014 contábamos con 120.631 egresados[12]. De esos egresados un 74% corresponde a estudiantes de Universidades Públicas, Esto corresponde en parte a todos los recursos que invierte el Estado en la Educación Pública, para que los estudiantes logren graduarse.

“Muchas veces se compara el sistema  universitario brasileño con el argentino, y se dice que Brasil tiene más de un 50%  o 60% de tasa de graduación, y nosotros no, (…) pero nadie dice que Brasil tiene un examen de ingreso que solamente pueden pasar quienes pueden pagarse la preparación”.[13]

Por eso podemos decir, que no alcanza con que la Universidad sea de libre acceso y este territorialmente cerca de los estudiantes, sino que todo el conjunto de medidas, con un estado presente, con una Universidad que se preocupe tanto por la calidad de la formación como de su rol inclusivo para lograr la permanencia y egreso del estudiantado, logran la Inclusión en la Educación Superior.

Que todos puedan ingresar a la Universidad, y no solamente, sino también permanecer y egresar de la misma, con igualdad de oportunidades, reducirá la brecha de desigualdad en la sociedad. Ya que los estratos sociales más rezagados, al poder culminar sus estudios, estarían en condiciones de conseguir mejores empleos, con mejores salarios, esto les permitirá una mejor calidad de vida y alcanzar una justa redistribución de la ganancia, lo cual repercute directamente en toda la sociedad.

Durante la Década Ganada, el Estado, se ocupó, de lograr una Universidad Pública inclusiva y democrática, la cual hay que seguir profundizando.

 

 

Bibliografía

  • Chaves, Claudio. “7 Cara y Ceca. Dos miradas sobre la educación y la niñez en el presente. Educación y pobreza”
  • Chiroleu, Adriana. “La democratización del acceso a la Universidad: De la ampliación de oportunidades a la inclusión” en Adriana Chiroleu y Mónica Marquina (compiladoras) a los 90 años de la Reforma Universitaria: memorias del pasado y sentir del presente, San Miguel, Ed. Universidad Nacional de General Sarmiento (E.P.)
  • Coria, Adela. Goldenhersh, Hebe. Saino, Martin. Universidad de Córdoba. “Deserción estudiantil: Desafío de la Universidad pública en un horizonte de inclusión.” Revista Argentina de Educación Superior. Untref. [En Línea] disponible en: http://www.untref.edu.ar/raes/documentos/raes_3_goldenhersh.pdf
  • “Esto no es un milagro” Página 12. Martes, 19 de marzo de 2013. [En Línea] disponible en http://www.pagina12.com.ar/diario/universidad/10-215857-2013-03-19.html
  • Hadida, Sebastián. La “revolución silenciosa” de las Universidades del conurbano”. BAE 13/04/15 Pág. 1.
  • GRE.SAR. [En Línea] disponible en http://www.progresar.anses.gob.ar/ [Consulta: 10 de Febrero de 2016]
  • Nicolás Carivenc, Lic. Romina Barrios, Lic. Gastón Salcedo, Romina Kuhn, Lic. Emanuel Damoni. “Informe de Gestión 2015” Presidencia de la Nación. Ministerio de Educación. Página 8. Disponible en línea. Consultado el 16/02/2016. http://informacionpresupuestaria.siu.edu.ar/DocumentosSPU/Informe_de_Gestion_2015.pdf
  • Sistema de Consulta de estadísticas universitarias disponible en http://estadisticasuniversitarias.me.gov.ar/#/home desarrollado por Secretaria de Políticas Universitarias. Consultado el 16 de Febrero de 2016.
  • Zelarayán, Carlos. “Entrevista con el Rector de la Universidad Nacional de Avellaneda, Ing. Jorge Calzoni, “El ejercicio de la pasión constructiva en Revista Garabombo.

[1] Chiroleu, Adriana. “La democratización del acceso a la Universidad: De la ampliación de oportunidades a la inclusión” en Adriana  Chiroleu y Mónica Marquina (compiladoras) a los 90 años de la Reforma Universitaria: memorias del pasado y sentir del presente, San Miguel, Ed. Universidad Nacional de General Sarmiento (E.P.)

[2] Mónaco, Julián. “Los nuevos estudiantes universitarios” en Incluir mucho más que abrir las puertas. M.A.f.I.A.

[3] Calzoni, Jorge. “Entrevista con el Rector de la Universidad Nacional de Avellaneda, Ing. Jorge Calzoni, “El ejercicio de la pasión constructiva en Revista Garabombo.

[4] Sitio Web de PROGRESAR. http://www.progresar.anses.gob.ar/

[5] Hadida, Sebastián. La “revolución silenciosa” de las Universidades del conurbano”. BAE 13/04/15 Pág. 1

[6] Caballero, Aldo en “Incluir, mucho más que abrir las puertas”. M.A.f.I.A.

[7] Herrera, Hernán. “Los niños ganaron porque se ha recuperado lo destruido”

[8] “Esto no es un milagro” Página 12. Martes, 19 de marzo de 2013

[9]  Coria, Adela. Goldenhersh, Hebe. Saino, Martín. Universidad de Córdoba. “Deserción Estudiantil: Desafíos de la Universidad pública en un horizonte de inclusión.” Revista Argentina de Educación Superior, UnTref.

[10] Informe de Gestión 2015

[11] Informe de Gestión 2015

[12] Sistema de Consulta de Estadísticas universitarias.  http://estadisticasuniversitarias.me.gov.ar/#/seccion/1

[13] Caballero, Aldo. en “Incluir, mucho más que abrir puertas”. M.A.f.I.A}.

 

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