Inés Estévez sobre el aborto: “Es una necedad pensar que no debería aprobarse la ley”

Inés Estévez se crió en Dolores. Es hija de una docente y un oficinista. Cuenta que en su casa no había tele pero recuerda una biblioteca que reunía los libros de sus padres. “También teníamos un winco y un montón de discos de vinilo. Mi padre era amante del jazz. Tocaba de oído un par de instrumentos y cantaba”. “Solía compartir con él las tertulias de los miércoles. Me llevaba y aprendía todos los standars de jazz”.

En cambio narra que su mamá es amante de la lirica. “Mis dos hermanos son rockeros. Mi hermana mayor es amante de todo eso y además de la música brasilera. Había de todo un poco en casa”.

Afirma que “la música es muy transformadora. Es uno de los pocos estímulos que logran modificar diametral y profundamente un estado emocional y anímico. No concibo la vida sin música. Es el estado en el cual uno se encuentra cuando fluye. Cantar es un estado parecido al meditativo, de conexión absoluta, de comunión con las personas que están con uno -arriba del escenario y con el público”.

 Foto: Valeria Marchese

¿Cómo surgió el deseo de incursionar en la música?

No era algo para lo que me sentía apta. Pensaba que había que saber leer y estudiar música. Muchas veces me propusieron hacer y no acepté por eso. De todas las cosas que he desarrollado –docencia, literatura, dirección de teatro, actuación– la música era la única que no estaba en mis planes a nivel profesional. Por eso es una gran y grata sorpresa que la vida me haya llevado por ese lado. Yo simplemente tomé esa oportunidad y la desarrollé. Es mi nueva pasión y me hace muy feliz llevarla adelante. En este momento, mis hijas y la música es lo que me mantiene viva y con ganas de seguir adelante.

¿Qué rol tiene la música en el vínculo con ellas?

Para la condición de mis hijas (ambas tienen retraso madurativo) la música es vital. De hecho, con la más chica me comunico en un altísimo porcentaje a través de la música. Vida, la más grande, tiene un oído tremendo. La más chica tiene hipotonía pero si no fuera por eso creo que ya tocaría el piano porque es una nena que ama los instrumentos y tiene una gran desesperación por sacarle sonido a los elementos.

“Es una necedad pensar que no debería aprobarse esa ley”

 Foto: Gentileza de La Usina del Arte

Argentina está a días de conseguir la legalización del aborto. ¿Cómo viviste el trabajo que hicieron desde el colectivo de actrices argentinas y qué sentiste con la media sanción de la Ley?

La gente no termina de entender que no se trata de estar a favor del aborto sino de estar en contra de la clandestinidad de esa práctica. La ley, además, incluye la educación sexual y la prevención que son fundamentales para evitar, justamente, los abortos. Es una necedad pensar que no debería aprobarse esa ley.

Respecto al colectivo de actrices, todo comenzó con Dolores Fonzi. Ella armó un chat donde estábamos unas treinta actrices. Nos dijo ‘acá la comandanta Fonzi’ y sin saber de qué se trataba todas contestamos ‘a las órdenes, estamos acá, qué necesitas’. Contó lo que estaba pasando y, a partir de ahí, para la noche éramos 190 personas y después terminaron siendo unas 400. Estamos absolutamente unidas.

Fue una iniciativa heroica para hacer visible una problemática que llegó a lograr que esa noche (la de la media sanción en Diputados), hubiera un millón de personas rodeando el Congreso. Eso fue conmovedor.

¿Cómo vivís el feminismo?

Durante muchos años malentendí el feminismo. Creía que era un extremo del machismo. Pero comprendí que es una lucha por igualar derechos, por hacer justicia. Creo que no se puede ser mujer y no ser feminista -a pesar de que no se reconozca-. Todas las mujeres que consideramos que debemos ser tratadas como un ser humano y no como una minoría sofocada somos feministas -aunque no lo enunciemos.

¿Cómo trasladas el feminismo a la educación que hoy brindas a tus hijas?

La condición de mis hijas es bastante particular. La más chica tiene un retraso madurativo muy severo y nunca va a dejar de ser una niña. Desgraciadamente estará lejos de estos conceptos. Su retraso no es intelectual, es madurativo pero tiene un daño bastante irreversible.

La más grande tiene un retraso madurativo leve, entiende todo, es súper inteligente, está un par de años debajo de su edad cronológica y espero que sea una mujer que pueda, sin esfuerzo, lograr el respeto, la contención, consideración y el cuidado del resto de la humanidad, no solamente de los hombres.

 

Fuente: www.laperinola.net

Etiquetas: aborto, feminismo, música

Discusión (0)

No hay comentarios para este documento aún.

La generación de comentarios ha sido deactivada en este documento.