“HAY QUE DEJAR LOS PREJUICIOS DE LADO”

Aldana Villalba, enfermera profesional de tan sólo 22 años, se dedica al cuidado domiciliario de pacientes pediátricos con trastornos neurológicos. Mitos y prejuicios del cannabis medicinal. Cómo influye en la relación del paciente con la familia y los profesionales. Qué es Mamá Cultiva?

Según el “sentido común” generado por los medios y nuestros antepasados, juventud y cannabis puede resultar una combinación peligrosa. Drogadictos en una esquina, fiestas, porro y descontrol son las primeras palabras que se les puede venir a la mente a cierto sector de la sociedad. Pero muchas veces la tan criticada juventud, nos sorprende día a día.

 

Aldana, enfermera profesional, nos explica un poco su tarea. “Trabajo en lo que es la internación domiciliaria, con  chicos con patologías neurológicas, hidrocefalia, parálisis cerebral, etc.” Nos cuenta a modo de presentación la joven platense. Y continúa: “En éste momento estoy atendiendo a un chico de 13 años que tiene una parálisis cerebral y, además del tratamiento convencional, se le está suministrando aceite de cannabis”.

 

Mucho se debatió para aprobar la ley que permita éste tipo de tratamiento. “Hay que dejar los prejuicios de lado” es su primera conclusión y continúa: “Me ha pasado con compañeras y familiares de otros pacientes que me han dicho, que están drogando a los chicos, les dan marihuana, eso hace mal” comenta con cara de asombro. “Hay un poco de egoísmo” dice.

 

Con respecto al uso de medicinas alternativas, la joven enfermera aconseja: “Hay que probar siempre y ver qué le puede hacer mejor, no negarse a cosas nuevas”, y afirma “está probado que tiene propiedades curativas, entonces, por qué negarse? El cannabis es un restaurador celular que ayuda a que los fármacos que se le suministren a un paciente tengan mayor y más rápido efecto”

 

LOS AVANCES DE JULY

 

Todos los días, Aldana, se presenta en la casa de July para realizar el cuidado del niño. Su paciente, padece una parálisis cerebral y además una epilepsia secundaria, debido a su patología.

 

“Los psicofármacos que se le suministran a los pacientes que poseen este tipo de patologías suelen mantenerlos dormidos, aislados, en su mundo”.“Gracias al aceite de cannabis, July, está mas tiempo despierto, sin dolores ni convulsiones”. Ella es mucho más que su enfermera, Aldana es una amiga para July, cuenta su mamá.

 

Ellos han armado una relación muy linda y todo gracias al aceite de cannabis. “July al estar más tiempo despierto, está más conectado con la realidad”, y continúa “July ahora se ríe”. “Para los padres, no poder ver la sonrisa de un hijo es tristísimo y ahora gracias al tratamiento, la están viendo”, nos cuenta casi emocionada.

 

Al preguntarle cómo empezó esa relación con el niño y la familia, Aldana, nos decía que: “Al principio la relación fue difícil, tanto con el niño, como con la familia. Que haya una enfermera en la casa todos los días quiere decir que algo no anda bien en esa familia” y agregó: “es medio invacivo, hay más gente en tu casa y eso molesta”

 

En cuanto a cómo se comunica con su paciente explicó que: “Nos estamos comunicando por medio de pestaneos. Un pestaneo es un sí y si inclina la cabeza hacia un costado es un no”. La comunicación tuvo un comienzo complicado: “Al principio y ahora también hay que estar atentos a cada gesto o movimiento que July haga. Más aún, ya que, como July no tiene movimientos voluntarios hay que ver e interpretar que intenta decir”.

 

LA FUNDACIÓN “MAMÁ CULTIVA”

 

Para conseguir el aceite de cannabis se necesita una aprobación, que se realiza en CABA. Tiene que ser justo una patología que se acepte. Si no, es muy difícil conseguirlo.

 

La mamá de July empezó haciendo grupos de ayuda, con madres de nenes con patologías diferentes que se contienen entre ellas. Luego de un tiempo pudo llegar a “Mamá Cultiva”.

 

Es una Fundación sin fines de lucro. Nuclea a madres que buscan una terapia alternativa con resina de cannabis, para casos en que la medicina tradicional nada puede hacer. Además fomentan el autocultivo debido a que: “Hay diferentes tipos de plantas de cannabis y hay que ir probando hasta encontrar la que le haga mejor a cada paciente según su patología”.

 

Aldana nos cuenta un poco cómo es ese tratamiento y suministro del aceite: “Se empieza de a poco, probando tanto la planta como la dosis a suministrar”. En relación al tratamiento que recibe su paciente en particular, la joven nos cuenta, “A July, se le colocan 2 o 3 gotas de forma sublingual”. Pero aclara: “Si el trastorno fuera muscular o de articulaciones se pueden colocar unas gotas en la crema y se frota la zona afectada. Se puede suministrar de distintas formas según el trastorno de cada individuo”.

 

“Todos pueden disfrutar de éste tipo de tratamiento. Sólo es cuestión de animarse y probar. Como dije antes, es cuestión de dejar de lado los prejuicios y pensar en el bien del ser querido, que lo que tenga de vida lo haga más cercano a la realidad de todos y no dormido en su propio mundo” concluyó Aldana.

 

De a poco, con Amor y Dedicación, la comunicación Aldana-Familia-Paciente ha ido afianzándose. La familia la quiere mucho, al igual que July. Un premio al compromiso de ésta joven de 22 años y a la familia de un niño que la medicina ya había entregado a su suerte, pero que, animándose a probar nuevas propiedades curativas que brinda la naturaleza sueñan con cambiar el destino.

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