Guía del Lollapalooza para el turista desprevenido

¿Quién va a Lollapalooza? ¿Alguien? Yo tampoco. De todas formas (a pesar del faltazo) escuché los últimos discos de Florence + The Machine: How Big, How Blue, How Beautiful (¿un juego con las letras o un problema de toc?), de Noel Gallagher and the Flying Birds: Chasing Yesterday, de Mumford & Sons: Wilder Mind y finalmente el de Tame Impala: Currents. Les dejo esta reseña que espero les sirva de GPS.

 

Florence en la pradera                                                  (Florence + The Machine)

Curioso  es el nombre de la banda, porque en realidad no suena nada robótica, más bien suenan campestre, al estilo praderas y campiñas que tanto les gusta a los ingleses y mucho del indie que anda dando vueltas en todo el mundo.

Florence Welch es un gran cantante, tiene tanto actitud como precisión. El tema que abre el disco es Ship To Wreck, me hizo acordar por momentos a Siouxsie and the Banshees, tiene un estribillo bastante pegajoso que me encontré tarareando en el bondi. No puedo decir lo mismo con todas las canciones del disco, pero la verdad es que no está nada mal, Mother (la que cierra el álbum ¡que sorpresa!) es otra de esas que se quedan pegada.

Además de los componentes típicos de una banda de rock, también están presentes los arreglos orquestales como lo que suena al final de la canción How Big, How Blue, How Beautiful o el puente instrumental de Queen Of Peace. La misma intención está puesta en las voces de los coros de Long & Lost (¿cuál es la onda de poner “&”?).

Mención especial a la canción Various Storms & Saints, con una interpretación realmente buena por parte de la cantante y también por el guitarrista Leo Abrahams (colaborador de la banda).

 

Deconstruyendo el pasado                                                      (Noel Gallagher’s High Flying Birds)

El hermano bueno de Oasis vuelve a Argentina con su banda High Flying Birds a presentar su último disco Chasing Yesterday.

En primer lugar, si alguna vez tuviste dudas de quién era el que componía las canciones en Oasis, escuchar este disco te va a aclarar un par de tantos. Por otro lado, también es cierto que muchas de las cosas que escuchamos de los dueños del britpop de Manchester, ya las recontra escuchamos de los originales y de las múltiples bandas que los copiaron posteriormente. Por momentos el disco cae en lugares comunes, pero lo vigorizante (¿?) es que esta revisión de los viejos trucos pasa ahora por las manos de un Noel más experimentado y (aunque suene paradójico) más experimental.

Particularmente me llamó la atención de In The Heat Of The Moment que podría pasar desapercibida tranquilamente hasta que llega al estribillo: ¿Acaso ese corito no les suena un poco a Blur? Bueno, para ser honestos, se estuvieron reuniendo mucho estos últimos años, quizás Noel aceptó algunas cosas de Graham y Damon que antes rechazaba.

Tal vez el título del álbum lo adelanta, pero creo que lo que intenta el mayor de los Gallagher es justamente exorcizar el fantasma de Oasis. Por algunos momentos me sonó a Morning Glory (¿Qué onda con eso de hablar entre las canciones? ¿Será para darle autenticidad? ¿Para que parezca que es en vivo?). También The Girl With X-Ray Eyes arranca muy similar a The Masterplan, pero termina en otro lugar. Insisto que todo está pensado en plan de deconstruir Oasis.

Mención especial para The Right Stuff, una canción completa con una instrumentación más que interesante y también The Mexican (está tan de moda nuestro idioma entre los no latinoamericanos).

 

Hay que esperar el climax                                                         (Mumford & Sons)

Se rumorea que la especialidad de Mumford & Sons son las presentaciones en vivo. Realmente disfrutan lo que hacen arriba del escenario intercambiando instrumentos y bailando al ritmo de sus propias canciones (son al menos seis tipos en el escenario). Eso en sí mismo es un atractivo importante y quizás justifica verlos.

Fundamentalmente, su último disco mantiene un tono oscuro e introspectivo bastante bello y seductor, sin embargo por momentos me pareció que abusa del mismo recurso en varias canciones. Los Mumford & Sons Aguardan, como agazapados, durante el inicio de las temas hasta que el estallido de la guitarra abre la puerta del estribillo, así es como uno a uno se apilan los instrumentos hasta llegar al clímax. Sucede en Just Smoke, sucede en Snake Eyes y sucede enfática y especialmente en Only Love. Es un recurso válido, pero queda en la opinión de cada uno si es que no abusan de ello.

Mención especial para la canción que abre en disco con una atrapante melodía y un gran trabajo por parte de Marcus Mumford en las voces como por la batería (también acreditas a él). La melodía de Tompkins Square Park es realmente cautivante, “Oh babe, meet me in Tompkins Square Park/ I wanna hold you in the dark/ one last time” con un pequeño adorno en la melodía asentuando la “i” de la palabra “time”.

Sí, están cambiando                                                                         (Tame Impala)

¿Todavía no detestás a Trevor? Ese maldito gorila saca novias que se queda con la rubia en el videoclip de “The Less I Know The Better”. Más allá de la historia que sugiere el video, es muy probable que la que se te quede pegada en la cabeza sea la línea de bajo que suena en la estrofa. Es el obvio corte de difusión del disco. Sin embargo Kevin Parker (líder, guitarrista y vocalista) tiene otros trucos bajo la manga.

Llama la atención es el calificativo de Neo-psicodelia que acarrea la banda, bueno, resulta que el primer disco de los australianos (Innerspeaker) sí se asemeja más a lo que uno encasillaría en aquel género. Sin embargo, este disco es más arriesgado, con mayor presencia de teclados y una utilización de la guitarra ya no como un manto que lo cubre todo, sino como real protagonista en ciertas secciones.

Quizás el cambio queda explícito en la cuarta canción del disco, “Yes I’m Changing” que dice: “Yes I’m changing, yes I’m gone/Yes I’m older, yes I’m moving on” (Sí estoy cambiando, sí me fui/ Sí estoy más Viejo, sí estoy superándolo). Es que este álbum ya no se puede clasificar de la misma manera que el primero, ni siquiera que el segundo, es más maduro y más arriesgado.

Mención especial para la canción “‘Cause I’m A Man” con una melodía atrapante, una base rítmica exacta entre el bajo y la batería y especialmente por el estribillo tan resplandeciente y fresco.

Además de presentarse en el Lollapalooza, Tame Impala también se presentará por separado con Albert Hammond Jr. (guitarrista de The Strokes) en uno de los shows paralelos.

Discusión (0)

No hay comentarios para este documento aún.

La generación de comentarios ha sido deactivada en este documento.