Bajo La Lluvia Las Mujeres Inundamos las Calles

El Miércoles 19 de Octubre amaneció lluvioso en la Ciudad de Buenos Aires y alrededores. Pero la jornada del Paro de Mujeres, herramienta novedosa para el movimiento feminista, se hizo sentir desde temprano.

Cientos de mujeres subieron a las redes sociales sus fotos en los lugares de trabajo, en sus casas, con sus amigas, vecinas o compañeras, bajo el lema#NosotrasParamos. Otras mujeres, decidieron vestir de negro con el fin de visibilizar el luto ante los cientos de femicidios y la constante violencia a las que las mujeres somos sometidas. Cada mujer, cada grupo, interpretó la consigna y le dio un toque personal. Otra vez la creatividad nos sorprendió a todas. Así, será que nos sentimos más fuertes, más acompañadas, más unidas en nuestra lucha cotidiana contra la violencia, contra el machismo, que ver esas calles del centro porteño desbordadas de gente no hacía más que emocionarnos e impulsarnos a continuar la larga marcha.

Las mujeres paramos

El colectivo Ni una Menos convocó a un Paro de Mujeres en un momento político y social donde la palabra paro vuela de boca en boca pero no se termina de asentar en quienes dicen representar a los y las trabajadoras.

En medio del aumento de la flexibilización y los despidos, en un contexto donde el desempleo llega a 9,3%, escalando a 10,5% en el caso de las mujeres (Cifras INDEC) con una creciente inflación, en medio de la pérdida de poder adquisitivo y el congelamiento del consumo, la palabra paro fue re-apropiada por las mujeres como un instrumento histórico de lucha pero que, resignificandolo, lo usamos las doblemente oprimidas para rechazar esa opresión. Paramos en tanto clase y en tanto mujeres, paramos mientras los “muchachos” de la CGT van de reunión en reunión, coqueteando con el gobierno y defendiendo sus propios intereses, paramos en medio de recortes, de carencias, de precariedad.

Y el paro, difícil de medir en números, se sintió: las mujeres exploramos todas las alternativas de visibilización posibles, usando las redes, usando las fotos, los carteles y también se sumaron al ruidazo aplaudiendo, haciendo sonar bocinas, gritando, vistiendo de negro o simplemente debatiendo en el trabajo…porque hay una mujer muerta cada 30 horas. Hoy, las mujeres demostramos que somos mucho más conscientes y, por ello, tomamos las calles para mandar un mensaje claro: no estamos solas, estamos organizadas y vamos a dar pelea.

La lluvia no apagó la llama

El pronóstico del clima era contundente: semana de lluvia. La noche anterior había estado marcada por rayos y relámpagos que caían del cielo casi presagiando lo que iba a ser una jornada histórica. Así, a partir de las 17hs las calles aledañas al Obelisco se cubrieron de una marea negra, cientos y cientos de paraguas que llegaban de todos lados, emergían desde el subte, desde todos lados. Rápidamente se supo: la lluvia no nos para.

En medio del entusiasmo, cada una buscó sus lugar para marchar a Plaza de Mayo, desbordando tanto 9 de Julio, Av. de Mayo, Diagonal Norte como también otras calles que desembocaban de igual manera en la Plaza, la histórica Plaza, la de las Madres y las Abuelas, la de los/as detenidos/as desaparecidos/as, nuestra Plaza: la Plaza del Pueblo.

Hasta las después de las 20hs, organizaciones, partidos, personas de a pie, sindicatos, entre otros, seguían llegando, intentando hacer oír su reclamo de bronca y dolor a través de cantos, expresiones artísticas, murgas, carteles, etc, etc y etc… Eran cientos las maneras que cada una empleaba para convertir su dolor en lucha, para decir “Basta”.

El mundo hizo eco del #NIUNAMENOS

A medida que avanzábamos a Plaza de Mayo se rumoreaba que el reclamo se estaba replicando en decenas de ciudades. Las redes sociales rompieron las fronteras y divulgaron el mensaje. Se decía que las mujeres de otros países estaban movilizadas por sus propias mártires, por sus Lucias, y que decidieron sumarse al Paro y convocar manifestaciones de agregando sus consignas autóctonas.

Rápidamente Latino américa estaba en pie de lucha con nosotras: Brasil, Chile, Uruguay, Bolivia, El Salvador, México, Guatemala, Honduras, entre otros países. También, cruzando el charco, las mujeres en España (como en Alicante, Barcelona y Madrid), Francia y otros países de Europa también tomaron la calle. Además, decenas de mujeres se auto convocaron en la embajada Argentina de Nueva York, y otras ciudades Norte Americanas, con carteles y pancartas. La mecha se prendió y ahora hay que mantenerla viva.

Seguimos en la calle

La jornada del 19 de Octubre será recordada como “el día en que las mujeres pararon”, el día en que dejamos de estar aisladas, el día que dejamos de pensar que la violencia es algo individual, personal o privado: Nos unimos bajo una misma consigna porque sabemos que el problema es político, es social, es económico, es de todos y de todas. Las mujeres en su conjunto sufrimos los distintos tipos de violencia. Cada una de nosotras tiene una historia que contar y eso demuestra que no solamente hay hombres violentos sino que el sistema es violento. .

Este paro no va a terminar con los femicidios. No va terminar con la violencia que ejercen sobre nosotras, con la discriminación que sufrimos en el trabajo, con la criminalización de las que abortamos, con la estigmatización de las que no somos madres, ni queremos serlo, o con la represión que nos toca a las que nos organizamos contra el patriarcado.
Pero después de este 19 de Octubre vamos a estar un poco más juntas, un poco más organizadas, vamos a ser un poco más conscientes….Vamos a seguir transformando la injusticia, la bronca y el dolor en más lucha.

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