Aristóteles 2.0

Hace unas semanas, fuí invitado al foro “Verdad, Ética y rol del Comunicador en tiempos de Revolución”, actividad promovida por un grupo de estudiantes de Comunicación Social de una prestigiosa universidad del país, preocupada por la gran polarización y estigmatización del tema.
Al evento asistieron diversos letrados de la comunicación de nuestro país entre periodistas, reporteros, profesores, estudiantes y versados en el área de informar y comunicar; cada quien con sus conceptos, ideas encontradas y la “política” como protagonista en cada uno de sus argumentos, concepto que pareciera ser la mecha para encender una acalorada discusión entre rojos, blanco, azules, amarillos y cualquier tinte.
Usualmente cuando se habla de política, la mayoría de las personas se refieren al entorno en el que se desarrolla el actual sistema de gobierno, partidos políticos, colores y tendencias bien sea izquierda, derecha, conservadores o liberales; cada quien con el criterio o rol que mejor le convenga.
Existen quienes se proclaman oficialistas o leales a un régimen, mientras otros más osados sirven de contrapeso identificándose como opositores bajo el lema de un “mejor mañana”. Ante todo este “berenjenal” es necesario definir qué es política, para qué sirve, que causa en el hombre y cuál es su alcance en el mundo contemporáneo.
Resulta que a medida que se desarrollaban las ponencias, entendía casi nada, mucho menos sobre el rol de los comunicadores en tiempos de revolución.
Entre los integrante del panel, se encontraba un famoso erudito de la comunicación (con aspecto de bohemio europeo) quien dijo al inicio de su exposición que “la revolución vino para quedarse”. Citó a Marx, Lenin y Bolívar y explicó conceptos ligados al cambio social a través de la revolución.

Ese señor que ostentaba tener más de cuatro empleos a la vez (integra una comisión gubernamental, un vice-ministerio, es jefe de información de un departamento y a la vez integrante del buró político oficial), argumentaba sobre los peligros de una posible Invasión del Imperio Norteamericano y de cómo el Capitalismo Salvaje ha sido el responsable de Golpes de Estado en varios países del tercer mundo.
Luego de dicha ponencia, subió al estrado otro orador; esta vez, una señora que como introducción aseguró que nuestro destino estaba en manos de otro imperio; El Cubano. La dama certificaba como el “Castro-comunismo” se ha instaurado en varios países latinoamericanos, en especial en aquellos productores de petróleo. También dijo ser víctima de persecuciones, de que actualmente los niños están siendo hipnotizados para adorar a un Comandante Supremo y hasta que las líneas de telefonía celular son monitoreadas por agentes de inteligencia del régimen.
En medio de discusiones estériles acerca de quién o qué sistema de gobierno fue mejor o peor, me perdí en mis adentros. Fue allí y gracias a mi imaginación, que recurrí a un comodín; escapar a mi mundo de fantasía.
La Razón siempre tendrá la razón
En mi delirio tuve la oportunidad de presenciar una tercera ponencia. Se trató de un hombre de 50 años, alto espigado, aspecto jovial, de jeens y zapatos Converses con una franela negra con letras blancas con la frase Se habla Griego. Aquel hombre no sólo consideraba que “la felicidad se alcanza sólo por medio de la vida contemplativa”, sino que estaba más que convencido, que el hombre “era un animal político”. Este personaje tenía estudios de lógica, biología, filosofía natural, ontología, psicología, ética, política, gramática, estética y anatomía. Sencillo, amable, pausado y humilde. Sin duda, era Aristóteles.
Y quién más que el “papá de los helados” en Ética y Política para conversar entorno al rol de los comunicadores sociales en tiempos de revolución.
Tras saludar a su audiencia, el ponente utilizó recursos de comunicación basados en un diálogo directo, sencillo y conciso, convirtiendo lo que pudiese ser una somnolienta charla sobre Ética y Política en un dinámico conversatorio.”Imaginen ustedes el trabajo que pasamos nosotros, en una época donde sólo el intelecto, pensamiento y tiempo eran nuestras herramientas para la creación…Ustedes cuentan con el Internet…Ayy si, ¡gran vaina! pero nosotros, teníamos el tiempo compadre, tiempo suficiente para pensar y contemplar cosa que carecen ustedes”. Jajaja.

Luego de romper el hielo, el experto entró en materia en torno al tema en estudio. “Estamos claros que cuando escuchamos esa palabra (Política), es como que nos taladraran la cabeza, y más en un país tan dividido por estos aspectos. Pero déjenme decirles que, la Política va más allá de pegar gritos y convertirse en un pichón de sindicalista. La Política, es una rama de la moral que se ocupa de la actividad, en virtud de la cual una sociedad libre, compuesta por mujeres y hombres libres, como tú, como yo, como ustedes, resuelve los problemas que le plantea su convivencia colectiva. Es un quehacer ordenado al bien común. Es la ciencia que se encarga del estudio del poder público o del Estado, más no de la politiquería”, destacó Aristóteles.
Luego de un receso, el personaje invitado compartió con un grupo de compañeros. Entre galletas de pasta seca y jugo de naranja, el profesor relataba anécdotas acerca de lo difícil que significa ser maestro. “… Mira chico, en el 343 a.C. el rey de Macedonia, este tipo vale, Filipo II, me invitó para hacerme cargo de la educación de su hijo Alejandro. Ese mismo, el de la película”.
Apenas vi la oportunidad, me acerqué al profesor en filosofía y le hice varias preguntas.
-Profesor, ¿qué significa la ética y la política para usted?
-Para mí no, estos conceptos forman parte de las ciencias prácticas. Son conceptos tan tuyos como míos. Son saberes que investigan el modo correcto de comportarse, forman parte de agentes humanos capaces de decidir libremente sobre sí mismos.
Esta capacidad de decisión libre no debe darse por suministrada por la naturaleza, puesto que el hombre natural está sometido a las necesidades de subsistencia y reproducción, y en ese ámbito carece de poder de decisión (no puede decidir no ser productivo, pues en tal caso no subsistiría.
-Coménteme sobre su libro La Política. ¿De qué trata?
La Política, se desarrolla a lo largo de ocho libros, caracterizándose por la coherencia teórica y metodológica en torno a la teoría política. Allí comencé a construir las bases de la teoría política partiendo de la observación de la realidad histórica de la decadencia de la polis y del conocimiento de otras nacionalidades.

-¿En que se basa la Política para ejercer poder?
¡Eso es facilito compadre! Te pongo el ejemplo de una familia. El Estado como organización política resulta de la asociación de individuos, familias y pueblos, se origina para resolver las necesidades básicas de la vida y el fin de la satisfacción de ellas, el poder doméstico descansa en la trilogía del poder que el jefe de familia tiene sobre la mujer, los hijos y comunidad, El poder del señor, el del padre y el de esposo se concentra en el padre de familia. La sociedad civil se levanta sobre relaciones de propiedad en términos de riqueza bienes materiales y de propiedad,. La posición de señor no se obtiene porque se sepa mandar, sino porque se tiene cierta naturaleza para ser señor,

– ¿A qué se refiere cuando dice que el hombre es un animal político?
Ni los perros ni los gatos pueden ejercer su derecho al voto. Mucho menos tienen una representación de su género animal. Por eso, aclaran sus diferencias en la calle a punta de diente y uña. En cambio el hombre es mucho más complejo, distinto, acucioso y posee el don de la razón. Fíjate lo siguiente:
1) Los animales tienen voz; es decir, pueden comunicar los unos a los otros sus sentimientos de dolor y placer, pues además del alma vegetativa propia de las plantas poseen también un alma sensitiva o sensible.
2) Pero solo los hombres tienen palabra (logos) para discurrir acerca de lo justo y de lo injusto, de lo bueno y de lo malo, de lo conveniente y lo inconveniente. En otras palabras, solo los hombres dan al sentido de «bueno» (por ejemplo, al hablar de «vida buena») una interpretación moral y política, y no únicamente natural o económica.
El hombre es el único animal que tiene palabra. Pero la palabra es para manifestar lo conveniente y lo perjudicial, así como lo justo y lo injusto. Y esto es lo propio del hombre frente a los demás animales: poseer, solo él, el sentido del bien y del mal, de lo justo y de lo injusto, y de los demás valores.

-Por último, ¿por qué se dice que la política es sucia?
Ni idea. No sé si tenga que ver con el “Reto de la blancura”. Lo que si te puede asegurar, es que la Política está relacionada con la Virtud y ésta es el hábito de elegir (en las pasiones y facultades que inclinan a la acción) el «término medio» de acuerdo con la razón (es decir, con el logos): no es bueno quien se enfada ni quien no se enfada, sino quien se enfada en la medida en que ha de hacerlo, con quien debe enfadarse y cuando procede, y así con respecto a todas las demás afecciones.

Tras despedirse de su público, el filósofo dejó un mensaje antes de perderse en un mundo paralelo:
“La democracia es el sistema político reconocido como una organización de grupos de personas, cuya característica predominante es que la titularidad del poder reside en la totalidad de sus miembros, haciendo que la toma de decisiones responda a la voluntad colectiva. En cambio la Demagogia es la degradación o corrupción de la democracia y consiste en ser una estrategia utilizada para alcanzar el poder político. Esta se lleva a cabo mediante apelaciones a prejuicios, emociones, miedos y esperanzas del público para ganar apoyo popular, frecuentemente mediante el uso de la retórica y la propaganda… Recuerden que el ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona”.

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